fanatismo-odio-e-intolerancia
Intolerancia y odio desenfrenado contra las organizaciones de la clase trabajadora. Por Rogelio Cedeño Castro. De naturaleza totalitaria, por no decir francamente fascista, es que puede calificarse la reacción de una serie de individuos y sectores sociales que se expresan, con alguna frecuencia, a través de la red, especialmente en contra de los trabajadores costarricenses y sus organizaciones reivindicativas: los sindicatos, a los que amenazan con destruir llegando, dentro de ese despropósito, a proferir amenazas de todo tipo contra quienes se opongan a sus pretensiones. La derecha local demuestra así su incapacidad para el dialogo y la construcción de una sociedad, de verdad democrática, a partir del libre intercambio de opiniones y la búsqueda constructiva de mecanismos para la resolución de conflictos. Todo ello a pesar de terminan, como siempre, acusando a sus adversarios de ser portadores de los males que los aquejan a ellos. Dado lo anterior, es que resulta sumamente preocupante el clima social y político que se ha  puesto en evidencia en nuestro país, a raíz de la huelga de los trabajadores de JAPDEVA, en contra de la contratación llevada a cabo por el Poder Ejecutivo con la empresa holandesa APM terminals, mediante la cual se le otorga el monopolio, durante un período de 33 años, en el manejo de los contenedores, una actividad que resulta esencial en el manejo de las actividades portuarias en los puertos de Limón y Moín en el Caribe Costarricense, privando del empleo a un importante número de trabajadores de esa institución, sin que haya garantía de su parte que haya una efectiva, al mismo tiempo que suficiente, creación de empleos de calidad que garantice la reactivación económica de esa región, y causando asimismo, un gran daño ambiental en un área costera sumamente frágil.   Más allá de todo un cúmulo de barbaridades, en materia de tarifas portuarias y otros aspectos, que ha venido a poner en evidencia la decidida y valiente acción de los trabajadores portuarios de JAPDEVA, debemos dejar en claro que la convivencia democrática en Costa Rica se encuentra amenazada por los grupos fascistas y su odio enfermizo a las conquistas de la clase trabajadora y a sus organizaciones reivindicativas. Es por ello que el movimiento popular costarricense debe reflexionar y poner atención a lo que viene ocurriendo en el subsuelo de una sociedad, dentro de la que los gérmenes del autoritarismo más brutal que se pueda imaginar han venido incubándose. Que nadie se llame a engaño: nuestra democracia centenaria se encuentra hoy más amenazada que nunca.
0

You may also like

humana
La Estupidez Humana

Director

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *